LA OPA HOSTIL DE GALLIANO

La vida de este hombre está hecha a base de rumores, intrigas, y misterios que incrementan su valor en la industria de la moda. Como si estuviera jugando a ser un bróker, John Galliano trabaja como cual especulador para hacer subir sus acciones y las de la casa que lidera en este momento, Maison Martin Margiela.
Por, Vanessa Parapar Salazar (www.ladyfell.com

Después del incidente del Café de Floré, el gibraltareño sólo abrió la boca para provocar. Con escasas palabras y menos apariciones, el diseñador quiso dejar claro que cuando volviera, iba a resurgir como ningún otro. Que su imaginación tenía preparada una vuelta que desbancaría todos los éxitos que cosechó para Dior. Iba a ser algo tan grande que no quería regalárselo a sí mismo. Su propia marca no estaba preparada.

Divirtiéndose con varios supuestos, finalmente su aguja cosería el tejido de una marca que se caracterizaba por no tener grandes nombres detrás de sus creaciones. Maison Martin Margiela lo eligió y él aceptó con sobrada intencionalidad.

John Galliano, Vogue UK

París lo bajó a los infiernos. Grabaciones, comentarios, cuchicheos… hasta un euro le hizo pagar a la firma que lo enterró vivo. Una conspiración en toda regla; aseguraba él a sus círculos más próximos. La venganza se sirve en plato frío y él lo hizo con un golpe de efecto excelente.

Galliano dijo que Londres era la elegida para mostrar sus propuestas Haute Couture Maison Martin Margiela y las amenazas no tardaron en llegar. ‘Si se va del calendario parisino, no vuelve’, decía de manera sutil la Federación Francesa de la Moda. 

Pero nada iba a cambiar su rumbo. Semanas más tarde y, hace sólo varios días, el creador que revolucionó el siglo xx entre telas y cafés; tomó el té en un salón de la City. Sólo 100 invitados y la prohibición de sacar fotos fueron sus últimas extravagancias. Por suerte, sus compradores y sus amigos no hicieron caso.

Foto, Maison Martin Margiela

Foto, Maison Martin Margiela